Mis versos vuelven de su autocensura,
Tu marea empujaba mi barquito de papel,
Quería Escribir con mis labios en tu cintura,
Y con mis dedos hacer en tu cabello rápel.
Una y solo otra vez…
Conocí a soledad, Reconocí a soledad,
Ella me acompaño cuando no estabas,
Tiene nombre y apellido mi soledad,
Ella me acompaño cuando “si” estabas.
Una y solo otra vez…
Paso por lo que paso, por lo que me pasó,
Paso y repaso mis pasos en mis ocasos,
Esos en que buscaba figuras en tus brazos,
Pero en realidad, era de soledad, el regazo.
Una y solo otra vez…
Una y solo otra vez pasé, recé y ahora sé,
Lo que fue y es, nunca será y jamás ha sido,
Tras mis ocasos, no hubo noche, pero amanece,
Y mi soledad lleva tu nombre y tu apellido.


No hay comentarios:
Publicar un comentario